Liquidación de gananciales
Cuando una pareja decide divorciarse, el primer pensamiento suele ser para los hijos. Es lógico. Pero, tarde o temprano, llega la gran pregunta: ¿Qué pasa con la casa, el coche y los ahorros? Entrar en el proceso de liquidación de gananciales en Elche puede dar vértigo, pero no tiene por qué ser una batalla.
En nuestro despacho, vemos a diario que el problema no es el dinero en sí, sino la incertidumbre. La sociedad de gananciales es como una «bolsa común» donde todo lo ganado durante el matrimonio pertenece a ambos. Al romperla, toca poner orden y equilibrio.
A veces, uno piensa que «lo que está a mi nombre es mío», ¡pero cuidado! En el régimen de gananciales las reglas son distintas. Lo más importante es mantener la calma y buscar un acuerdo que sea justo para las dos partes, evitando así juicios eternos.
¿Cuándo es el mejor momento para repartir los bienes?
Muchos clientes nos preguntan si es obligatorio liquidar los bienes en el mismo momento del divorcio. La respuesta corta es no, pero la respuesta de amigo es: hazlo cuanto antes. Dejar bienes en común tras una ruptura suele ser una fuente de conflictos a largo plazo.
Puedes realizar la liquidación de gananciales ante notario si hay acuerdo, lo cual es mucho más rápido y económico. Simplemente se hace un inventario de lo que hay, se valoran los bienes y se adjudican de forma que ambos recibáis el 50% del valor total.
Si la relación es tensa, este proceso puede hacerse judicialmente. Sin embargo, siempre intentamos que el diálogo prevalezca. En Elche, Orihuela o Novelda, nuestros clientes agradecen tener a alguien que medie y evite que la situación explote por una simple televisión o un mueble antiguo.
El inventario: qué entra y qué se queda fuera
El primer paso es hacer la lista de la compra, pero al revés. Hay que distinguir entre bienes gananciales y bienes privativos. Lo que heredaste de tus padres o lo que ya tenías antes de casarte, por ejemplo, suele ser solo tuyo. El resto va directo al inventario común.
Es fundamental contar con un abogado especialista en gananciales en Alicante para no cometer errores. A veces se nos olvida que las deudas también se reparten. Si hay una hipoteca pendiente sobre la vivienda familiar, esa deuda es parte del lote que hay que organizar.
Imagina que comprasteis un coche a medias pero solo lo usa uno. En la liquidación, ese coche se valora y se compensa al otro con dinero o con otro bien de valor similar. Se trata de que la balanza se quede lo más recta posible al terminar.
Problemas comunes y cómo los solucionamos
No te voy a engañar, a veces los números no salen a la primera. Surgen dudas sobre el valor actual de un piso o sobre si una reforma se pagó con dinero de uno de los dos. Son los famosos «derechos de reembolso», un término feo para algo muy común.
En nuestro despacho, sabemos que cada familia es un mundo. Hay parejas que prefieren venderlo todo y repartir el dinero, mientras que otras optan por que uno se quede la casa y compense al otro.
Lo que siempre recomendamos es no firmar nada con dudas. Un mal reparto puede traerte problemas fiscales importantes con Hacienda. Por eso, el asesoramiento legal no es un gasto, es la garantía de que mañana podrás dormir tranquilo y empezar de cero.